Crítica

Poemas de Alberto Caeiro. Fernando Pessoa. Edición bilingüe. Alberto Caeiro es uno de los heterónimos en los que Pessoa cambiaba su personalidad poética. Caeiro era antifilosófico, natural, falto de metáforas y demás recursos literarios. Pero, con todo esto, es una poesía llena de magia y belleza. A diferencia de lo que escribí en Poesía portuguesa actual, creo que me equivoqué al escribir lo que puse: Pessoa es un gran poeta digno de ser leído, aunque él no se considerase así. Leedlo.

Poesía portuguesa actual. Varios autores. Edición Bilingüe. Este libro es, como casi todos los que pasan por esta lánguida sección, un gran libro. No tenía muchos alicientes para comenzarlo, aun con Pessoa entre sus miembros; pero el éxito fue más que notable, sobresaliente. Todos y cada uno de los poetas que pasan muy de largo por sus hojas dejan (o fueron dejados) unos poemas ricos, elegantes, bellos hasta en la traducción. Puestos a decir nombres: Pessoa, aunque creo que, incluso siendo el más conocido, puede ser el que menos me gusta; Mario de Sa-Carneiro, quizá, en mi nombre, el mejor de todos ellos; José de Almada Negreiros; José Regio; Adolfo Casais Monteiro; Miguel Torga, del cual ya tengo un libro en cola de tanto que me gustó; Vitorino Nemesio; José Gomes Ferreira; Joaquim Namorado; Joao José Cochofel; Carlos de Oliveira; Ruy Cinatti; Jorge de Sena; Sophia de Mello Breyner Andresen; y Eugenio de Andrade. Quien quiera leer buena poesía portuguesa que elija uno de estos nombres y no sólo no quedará defraudado, sino que regresará a esta hermosa lírica hermana.

Doce muertes para una resaca. Bernardo Navia. Este es un libreto de poesía inteligente y vivaz estructurado como salida, navegación, con sus conplicaciones y beldades, y regreso de un navío poético. Poemas que marcan la vida del poeta, posiblemente, y lo hacen muy bien.

Sol edad divino tesoro. José S. Cuervo. Pequeño poemario en el cual el autor enseña unos versos opacos y serios a la vez que vivenciales, seguramente. Que me guste la poesía no significa que me guste toda la poesía. Y ésta no me gusta. Es cierto que hay un tipo de poesía para cada día, para cada momento, y Sol edad divino tesoro no es un libro para mí en estos momentos. Le daré otra oportunidad más adelante.

El cielo a medio hacer. Tomas Tranströmer. Aunque el libro que me vendieron aparece en la portada como el tercer libro que publicó Tranströmer, no es así. Este es un compendio de poemas del premio Nobel disfrazado de su tercer libro, o sea, una antología. Otra antología. Qué poco me gustan las antologías. Al caso. En esta obra el editor nos muestra una serie de poemas del total de libros. En ella se discierne la metamosfosis que sufrió Tranströmer desde sus inicios de poeta, con unos versos demasiado sofisticados, llenos de metáforas imposibles e imágenes initeligibles. Poco a poco va evolucionando a una poesía más clara, sin tanto rollo lírico, rozando la perfeccción. Así pues, si este tomo hubiese sido el verdadero “El cielo a medio hacer” posiblemente no me hubiera gustado. Pero, como el vendedor me mintió vilmente para vender un ejemplar que quizá no vendiera nunca, me gustó. Os recomiendo al último Tranströmer y os recomiendo no creer a los vendedores de libros.

El Monje desnudo. Edición bilingüe. Taneda Santôka. En todos los ámbitos de la historia, la sociedad, la filosofía, incluso la fantasía, han habido maestros y aprendices, y éstos, a su vez, pasaron en conocimientos a aquéllos. Pues este libro es un ejemplo de ésto. Claro está que mi punto de vista es meramente subjetivo y no soy un especialista en haikus ni en poesía japonesa, pero no me tiembla la mano al escribir que Santôka ha alcanzado, y puede que superado, a poetas de haikus como Basho, Buson u otros de la época. El Monje desnudo es una verdadera obra de arte: el libro está dividido en capítulos como “el peregrino”, “la nieve”, “el mar”, “el silencio”, “las montañas”, “el agua”, “la muerte”, “el hambre” y en ellos se escriben, además de unos pocos bellos poemas, comentarios poéticos con pensamientos zen referidos al tema del capítulo no menos hermosos que los mismos haikus. Raúl, muchas gracias.

Hojas de hierba. Edición bilingüe. Walt Whitman. Whitman puede ser, sin dudar las palabras que escribo, un maestro entre los maestros. Fue uno de los primeros vates en escribir el verso libre, sin pensar en métricas, rimas o ritmos; sólo poesía, poesía pura. Y para ésto, Walt Whitman, puede ser el mejor: versos tan profundos como las más profundas sensaciones. Una edición ésta que fue la obra más editada del autor y que revisó y revisó hasta la extenuación para conseguir la perfección. Cuesta leerlo al principio, pero según se va acercando el final, te entristeces al pensarlo. No me cuesta pensar, así, que he leído la obra perfecta.

Poesía. Edición bilingüe. Paul Verlaine. Siendo muy exagerado podría decir que este libro de poesía es la poesía misma, aunque no estaría muy lejos de la realidad. El poeta ofrece una obra sencilla, sin mucha parafernalia de recursos literarios; y, así, nos muestra unos poemas claros, suaves a la lectura y de una fácil comprensión. Nadie dijo que la poesía tenía que ser una retahíla de metáforas incomprensibles ni versos sin sentido (como creen algunos) y leer a Verlaine es la confirmación. Hace poco añadí al blog una sección de versos del día. Sin duda, esta obra de Verlaine debería de estar en esta página, así como en los poemas célebres. Si algún lector quiere disfrutar de un buen poeta que elija a Paul Verlaine.

Poemas 1934-1952. Edición bilingüe. Dylan Thomas. Este pequeño libro de poesía abarca toda la obra lírica de Dylan Thomas, el cual falleció prematuramente antes de cumplir los cuarenta años. Aunque ya anclado desde hace años en el siglo XX, la primera parte de sus poemas son de una clara influencia de los románticos del siglo anterior donde el amor y la muerte son parte fundamental en cada estrofa. La segunda parte del libro, Thomas nos sumerge en una poesía más metafísica que poética esculpiendo unos versos con ricas formas de métricas difusas. Podría llamarse, sin complejos, metapoesía.

Selección de jaikus. Yosa Buson. Buson, junto con Matsuo Basho, son posiblemente los dos autores más grandes en la producción de haikus. En este pequeño libreto, el autor nos muestra gran parte de su obra dividida en algo tan recurrido en la literatura oriental como son las estaciones y, a su vez, añade imágenes florales para discernirlas como el ciruelo (primavera), la peonía (verano), el miscanto (otoño) y el propio miscanto seco y los árboles desnudos para el invierno. Para ser un libro tan pequeño, Selección de Jaikus, ofrece una poesía mística y pura.

Poesía (1869, 1871). Arthur Rimbaud.

El Invitado. De José López Sánchez-Varos. Un pequeño poemario que engloba poemas de tres dimensiones poéticas en las cuales el autor navega oníricamente hacia su propia poesía. Para lectores ávios de versos complejos.

Poesía Completa. De César Vallejo. Volvemos a los libros donde intentan poner toda la obra de un poeta en un solo tomo. Por decir algo del autor, me quedo con sus primeros poemas, los que estaban más cercanos a su niñez, porque eran de fácil entendimiento, llenos de emociones y tristezas. Por el contrario, la parte de la antología que ocupa su madurez lírica y su vejez son de un entramado demasiado ostentoso de metáforas incomprensibles y símiles ambiguos. Quizá, por esto, no pueda recomendar la Poesía Completa.

Resaca de Nadas y Silencios. De Orlando Fondevila Suárez. Poemario muy íntimo donde el poeta busca la salvación en cada uno de sus versos. La muerte también ocupa gran parte de la obra, aunque no se distingue si es la del autor o la de la obra. Recomendable.

Antología poética. De Miguel Hernández. Lo bueno y lo malo de una antología no sólo es la elección de los poemas a leer escogidos por el que recoge el libro quien suele ser un estudioso del autor y bien conocedor de su obra; también suele ser que ésta abarca toda su vida literaria, mucha para comprender el completo de un libro.Fue Miguel Hernández un poeta sufridor, desde el principio de su vida en su trabajo en el campo hasta el fin en la cárcel por ideologías políticas. Y esto hace de esta antología una obra triste, muy arraigada a estas dos etapas nada agradables, y melancólica donde la muerte, el dolor y la sangre se mezclan  con la libertad, las aves y el campo.

Libreto para Eros. De Forrest Gander. Edición bilingüe. Una poesía moderna y fuerte, experimental y melancólica que atrae al lector desde la primera palabra hasta la última. Desde que recuerdo, muy parecido a Bukowski. Pero, si no amas la poesía, olvídate de este libro.

Mitos de la Poesía. Poesía Árabe Clásica. De varios autores. Este pequeño libro de poemas mezcla tanto las épicas historias de grandes batallas como la belleza pura de una mujer o la beldad intrínseca del universo. Para amantes de la poesía pura.

Poesías. De Safo. Poetisa de la antigua Grecia que vivió en la ciudad de Lesbos. Sus poemas alaban a la naturaleza como ente vivo y al amor que  rendía a una de sus alumnas. Esto ha lo ha transformado en un símbolo de amor femenino.

Oasis (Poemas). De José Ángel Buesa. Con la misma nostalgia lírica de los poetas del romántico XIX y un verso ya casi olvidado en nuestros días. Bueno. Muy bueno.

Del Furor. De Manuel Spínola.

Las Flores del Mal. De Charles Baudelaire. Hay veces que entro en una librería y me pongo a coger un libro tras otro, elijo uno que me puede gustar, pero veo otro y el anterior lo dejo. Eso me pasó con este libro. Después de tener en la mano una decena de libros elegí éste. Vaya éxito de elección. La obra estuvo censurada en el régimen napoleónico por diabolista, cosa que ya le otorga un punto de curiosidad. Aparte de ello, con unos temas nada recurrentes en su época como la prosttución, las drogas y el vicio, Baudelaire no sólo encuentra belleza en estas cosas, sino en los matices más pequeños de la vida. Apunto a Baudelaire para repetir.

Ropa de Calle. Antología poética (1980-2008). De Luis García Montero.

Siete poetas vascos. De Luigi Anselmi, Bernardo Atxaga, Jon Gerediaga, Tere Irastortza, Xabier Lete, Xabier Montoia y Joseba Sarrionandia. Edición Bilingüe. Todos y cada uno de los siete poetas vascos tienen versos hermosos, llenos de emoción y sentido. Un buen paso para entrar en la nueva poesía vasca. Muy recomendable.

Edad. De Antonio Gamoneda. Los libros III y IV de Lápidas son tremendamente bellos. Aunque olvida el verso y le gana la prosa, es una prosa poética de gran fuerza y un estraño aire de misterio lírico.

Sonetos de Amor. De William Shakespeare. Edición bilingüe. Cuando lo leí hace años me gustó mucho estos sonetos porque era, básicamente, lo que yo escribía y sentía. Ahora lo he vuelto a releer y me ha dejado un poco indiferente. Puede ser que sea porque ya no consumo tanto a los clásicos… o porque no esté enamorado. Volveré a rereleerlo cuando lo esté.

Mujer de verso en pecho. De Gloria Fuertes. Me ha sorprendido muy gratamente. Tengo vagos recuerdos de esta poetisa haciendo rimas fáciles para niños. Pero este libro me ha mostrado una poesía dinámica y fuerte que seguro no pasará de moda. Genial.

Ancia. De Blas de Otero. Un poema desgarrador, triste y moderno sobre el amor y la muerte en tiempos de guerra.

  • osvaldo poncelis

    Carlos :

    me permito felicitarte por tu poesia, es fresca ,cotidiana pero melancólica, buscas lo perdido pero de una manera que quisieras ahogarte con un nudo en la garganta del presente…

    respetuosamente Osvaldo Poncelis Rico

    • http://www.mipoesia.com Carlos

      Gracias por tus palabras, Osvaldo. Siempre he querido escribir de manera sencilla para que todo el mundo pudiese sentir lo que yo siento cuando estoy escribiendo, empero, esa melancolía que dices no se desprende de mí, es una tristeza que llevo arraigada en lo más profundo de mí mismo y no se va.

      Gracias de nuevo,
      Carlos.

      • osvaldo poncelis

        te entiendo perfectamente…el poeta arrastra los fantasmas de si mismo y de la gente que lo rodea por lo tanto escribe con las sutil huella de todo lo que por su vida ha pasado…

  • floor

    wau me gusta mucho lo que escribís,yo escribo también pero no me animo a mostrarlo,siento que las personas no comprenderían lo que quiero decir,en cambio tu haces que me sienta cosas en cada escrito,, te felicito

    • http://www.mipoesia.com Carlos

      A mí, al principio, muy al principio, me daba vergüenza que la gente leyese lo que yo escribía. Después me di cuenta que las palabras están para ser leídas, ya sean mías o no. Así fue que empecé a dejar leer mis poemas y recibir buenas críticas.
      Te invito que hagas lo mismo. Las palabras dichosas de algo que has hecho con esfuerzo es una de las cosas más gratificantes que hay.

  • Balbino

    Hola Carlos,
    Me has conmovido. Tu sensibilidad, habilidad expresiva, la relación entre elementos, la posición expresiva desde la que observas y el color con que envuelves cada frase, me conmueve mucho, mucho…; me estoy liando, lo mío no son las palabras. Quería dar forma gráfica a lo que me haces sentir, pero no…; gracias por compartir esa especial habilidad que posees. Estoy feliz de conocerte, creo, te entiendo un poco más. No puedo adjuntar moticones. Siento, pero no elijo ningún poema preferido, todos tocan alguna cosita. Ahgg, otra obra maestra la última incorporación. Bueno, me planto que no termino. Chao.
    Barbi.

    • http://www.mipoesia.com Carlos

      Compañero, para cada una de las buenas palabras que me dedicas hay un reflejo de agradecimiento mío. Como te dije el otro día, lo único que quiero es que quien lee mis poemas sienta algo y le guste. Si es así, me alegro.

      Muchas gracias por pasarte por mipoesia.net. Eternamente agradecido.
      Carlos.