Hacía mucho tiempo
que se habían perdido
las hojas secas de los árboles
(da igual si llueve o no,
aunque un poco de agua
siempre ayuda a que la trsiteza
se vaya).
Esto va por rachas,
como las lágrimas de los niños.
Y ahora es una de ellas, compartiendo recuerdos
con personas que se ven
de entierro a entierro,
de las de mentira,
de las que sólo se ven aquí
y si no pasa nada no se ven,
de las de mentira,
no de las auténticas,
las de toda la vida,
las que traen más sonrisas
que penas,
antiguos mares,
viejas fotos,
largas caminatas
de sentido y palabras anejas.

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  • estrella de Campoamor

    Mi querido Carlos!!!!
    Te comenté en tu anterior poema el otro día, pero se ve que no lo hice bien y es ahora cuando me ha salido publicado. Tienes que decirle a quién te programa la manera de comentar, que lo cambie por favor.
    Y ahora vamos a tu maravilloso poema. Es una preciosidad, triste en sus adioses y en esas lágrimas de las de verdad, de las que no se ven y traen recuerdos que te elevan una sonrisa.
    Es maravilloso tu manera de interpretar esa triste alegría.
    Un abrazo inmenso de cariño y mi sonrisa!!!! :) :)