MALDIGO LA SOLEDAD

Maldigo la soledad,
la que me da alegría
y me aconseja.

Maldigo tanta hipocresía
de sus intimidades
y su cabeza.

Maldigo hasta la muerte
cuando por política
se presenta

Y maldigo las opiniones,
las que dejan al mar
desnuda y desierta.

This entry was posted in Poema Estrófico. Bookmark the permalink.